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Evolución de hábitos de consumo derivado de los ecosistemas en expansión

Actualizado: 26 may 2022




Las ciudades son sinónimo de crecimiento económico, empleo, movilización social, avances tecnológicos e innovaciones, entre otros factores positivos que se ven reflejados es que más del 80% del producto interno bruto mundial se genera en ellas (Banco Mundial, 2020), lo que permite asegurar que las ciudades cumplen un rol fundamental en el crecimiento económico y el desarrollo social.


En México, al igual que en el resto del mundo, el desarrollo que alcanza una ciudad se encuentra estrechamente ligado a la formación de zonas metropolitanas, entendidas como un conjunto de municipios donde se localiza una ciudad de más de 100 mil habitantes, manteniendo un alto grado de integración socioeconómica (CONAPO, 2018). Desde 1960 comenzó el proceso de evolución urbana en México y las zonas metropolitanas aumentaron seis veces su número, actualmente existen 74, en las que se encuentra el 62.8% de la población total del país.


Tabla 1. Evolución de los indicadores de las zonas metropolitanas

¿Por qué es importante analizar el desarrollo de las ciudades?


Es cierto que no todas las ciudades se desarrollan de la misma manera, cada una presenta un mercado económico distinto, unas enfocadas en el desarrollo industrial, otras en el área tecnológica, o en las actividades turísticas; características que le dan la vocación junto con el análisis de otras variables como datos macroeconómicos, empleo formal, IED, PIB, exportaciones, importaciones, perfiles socio-demográficos, ingresos, egresos, etc; que sirven de materia prima para el desarrollo de estrategias de expansión, pues a través de esos datos se analizan los hábitos de consumo de una región, zona o ciudad.


En el caso de México encontramos que la región del norte se caracteriza por su actividad industrial en el sector de la manufactura y alto nivel de exportaciones, en el centro norte la industria electrónica se ha convertido en una de las actividades más importantes junto con el sector alimentario; en la región centro tiene un mayor impulso el sector automotriz, químico, textil y alimentario, al sur la industria química y de la construcción están encontrado un ambiente favorable derivado de los grandes proyectos de infraestructura que se desarrollan en la zona.


Otras variables como el gasto representa un elemento sustancial para el diseño de las estrategias de expansión, conocer en qué gastan las personas u hogares o a cuánto ascienden los gastos de acuerdo a la localidad, se convierten en un insumo de gran valor. En 2020 por ejemplo, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares de INEGI, reportaba que el gasto trimestral por hogares en estados como Nuevo León o la Ciudad de México era de $36,650 y $37,771 respectivamente, mientras que en estados como Tabasco donde la economía empezaba a fortalecerse y crecer se reportó un gasto de $22,805. A nivel nacional el gasto promedio trimestral por hogar se reportó en $29,910.


Con respecto al gasto por localidades, se estima que las que tienen un mayor número de habitantes (2,500 y más) tienen un gasto promedio trimestral de $32,441, mientras que en localidades menos pobladas (menos de 2,500) el gasto es de $20,706. Para detallar aún más esta información, y por poner un ejemplo, mientras que, el municipio de Monterrey, Nuevo León, con más de 1 millón de habitantes y considerado zona metropolitana, reportó un gasto promedio de $3,006 en el rubro de cuidados personales, accesorios y otros gastos diversos, municipios como Paraíso[1] en Tabasco, con más de 96 mil habitantes considerado como conurbación, alcanzó en promedio $2,088 en este mismo rubro.


El factor de movilidad social intrametropolitana como consecuencia de la expansión de las ciudades, es otra de las variables que comúnmente se toman en cuenta, sobre todo para entender las dinámicas de la ciudad. Esto quiere decir conocer cuáles son las zonas reales de residencia, las de esparcimiento y los lugares específicos en los que la movilidad se debe únicamente a los centros de trabajo particularmente porque en México existen algunos casos en los que la integración de un mercado laboral ocurre sin que exista una conurbación, y también es posible el surgimiento de flujos intensos entre ciudades centrales de tamaños semejantes (CONAPO, 2018).


Toda estrategia de expansión además de considerar hábitos de consumo, debe integrar indicadores de ubicación, macroeconómicos, de desempeño y movilidad. En este sentido

es fundamental hacer uso de herramientas innovadoras que permitan la integración de información y el análisis de datos para definir la geolocalización, el perfil de los consumidores, los riesgos existentes en cuanto inversión y sobre todo los factores posibles de éxito a largo plazo.


 

[1] En este municipio se ubica la construcción de la Refinería de Dos Bocas.


***


Fuentes:


CONAPO, Delimitación de las zonas metropolitanas de México 2015, febrero de 2018.

INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), 2020.

Banco de México, Reporte sobre las Economías Regionales octubre -diciembre 2021, publicado el 17 de marzo de 2022.

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